Nací, al igual que mis padres, hermanos, amigos y todo el resto de la gente que conozco. Claro que en esos oscuros días de 1973 no era común pensar en la clonación, y la oveja Dolly era un mote cariñoso para las personas de ese nombre que usaban el look afro.

En ese acto se me aparecieron un par de sures, de esos que empiezan a marcar la vida de uno. El primer sur es por haber nacido en la América que está más al sur de las tres, en un país que está al sur del sur. Son muchos sures para solo haber empezado a cumplir con un trámite burocrático para empezar a ser.

A los pocos años de vida, cuando el sur fue tomado por asalto por las gorras y birretes, me mudé al sur de la provincia. Y cuando esas mismas gorras y birretes después de una noche de whisky y excesos decidieron regalarnos otro dolor en el sur, me mudé a la ciudad donde vivo ahora, el imperio del sur cordobés, aunque yo no lo crea.

Crecí, mas que nada por una obligación biológica que por otra cosa, y en el trámite tuve que interrumpir mi educación para ir a la escuela (como dijera Alberto Cortez). En realidad fue bueno mientras tenia una biblioteca a mano, fui feliz mientras Verne, Salgari y alguno que otro personaje de esa calaña me llevaba a recorrer el mundo y sus alrededores.

Con el crecimiento llegó la adolescencia y con ella el secundario, como yo era muy volado, me decidí por seguir una escuela técnica de tierra. Así fue como aprendí sobre cultivos y crianzas de especies que de pueden encontrar en el sur de Córdoba. Así fue que también me hice aficionado a la cerveza y al mate.

Cuando ya la cosa no daba para más tuve que dejar el hogar paterno (que a esta altura era como la sexta casa en la que había vivido), por que acá no había lo que yo quería hacer.

Así fue como volví al escenario de mis primeros años, la ciudad de Córdoba, allí me hice adicto al fernet con coca. Y ya que estaba y como no tenía nada mejor que hacer me puse a aprender física. En esos años tuve mis primeros contactos con internet, y con gente que hacía computación en serio.

Con el tiempo estaba extrañando los sures, así que logré irme al sur del país a terminar mi carrera, a la puerta de la Patagonia.

Cuando terminé allí después de un par de escalas volví a la ciudad que ya es la mía.

En esta ciudad descubrí cosas como Barrapunto, y otras más, perfeccione mi uso de linux, adquirí nuevos conocimientos y si el SFM quiere terminaré mi doctorado.

Después de muchos sures, me quedo con este sur.

Esta biografía la escribí para Barrapunto, allí mi nombre es jorge _sur y me gusto tanto que la voy a seguir manteniendo por acá, actualizando lo que haga falta y tratando de mantener el estilo

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