Finalmente los dioses lo lograron,
le ganaron a Russell.
Crearon la proverbial piedra,
la que ni ellos pueden levantar.

Un ligero error de cálculo,
no por parte de Russell.
Una gran capacidad de observación,
no de los dioses.

En fin, al conseguirlo
le ganaron a Russell.
Se juntaron todos para festejarlo
una ocasión solemne.

En medio de la fiesta
interrumpió Nieztche,
soltando la piedra.
Liberando la tierra.

Los dioses han muerto,
dijo este hombre,
la culpa la tiene
su propia soberbia.

Recién salido del horno, me gusto la idea, aunque va a necesitar correcciones.

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